Ragebait, crashout y una oveja que se le fue de las manos a un banco

Actualizado: hace 22 horas
Las palabras juveniles que para muchos adultos parecen otro idioma y el banco que quiso borrar los memes de su mascota y terminó haciéndolos más famosos. Alana Pagán lo analiza en Click Viral
Por Conecta Puerto Rico y Alana Pagán | Segmento #ClickViralPR
Las redes sociales no solo nos entretienen: también muestran cómo hablamos, cómo reaccionamos y cómo enfrentamos la realidad. Esta semana, en el segmento Click Viral de Conecta Puerto Rico, Alana Pagán trajo a la mesa dos historias que lo confirman: un vocabulario juvenil que cruza fronteras a toda velocidad y una marca que descubrió que no puede controlar lo que internet hace con su personaje.
Ragebait, crashout y peak: ¿otro idioma?
Cada generación ha tenido sus propias expresiones, pero internet está acelerando tanto la aparición de palabras nuevas que, a veces, los adultos sienten que necesitan un diccionario para entender a los jóvenes. En Alemania, tres términos de la cultura digital llegaron a figurar entre las candidatas a palabra juvenil del año: ragebait, crashout y peak.
Ragebait significa, literalmente, algo así como “carnada para provocar rabia”. Se refiere a publicaciones o comentarios diseñados para indignarnos y conseguir reacciones, discusiones y visualizaciones: alguien publica una opinión exagerada sabiendo que molestará a miles, y mientras más se discute, más circula.
Crashout describe a alguien que pierde el control emocionalmente o reacciona de forma desproporcionada ante una situación. En buen boricua, como dijeron en la mesa, que le va a dar el yeyo, el papelón… o, como se decía antes, un “mimiski”. Y peak puede usarse para decir que algo está en su punto máximo o que es extraordinario, aunque su sentido varía según el contexto.
Estas palabras viajan de un país a otro a través de TikTok, videojuegos, memes y comunidades digitales, y muchas veces los jóvenes las usan antes de que los adultos sepan qué significan. Alana, la integrante más joven del panel, lo confirmó con su propia experiencia.
“A veces estoy hablando con mami y estoy diciendo cosas que sé que le van a molestar, y le digo: ‘I’m ragebaiting you’. Pero obviamente ella no sabe qué significa eso”, contó Pagán.
Lo mismo de siempre, pero más rápido
¿Las nuevas generaciones están creando un idioma propio o estamos viendo lo mismo de siempre, a mayor velocidad? En la mesa hubo consenso: es algo cíclico. Cada generación ha tenido su jerga, y los jóvenes de hoy le dan su propia identidad y su toque. Una de las panelistas contó que tiene un hijo millennial y otro de la generación Z, y que a veces no les entiende ni el Spanglish a uno ni las expresiones al otro… y que ellos tampoco la entienden a ella.
Hubo quien reconoció que le tocó buscar el significado de las palabras antes del programa, y quien recordó con humor que “todavía estamos en el poder de la generación X”. La conclusión: hay que actualizarse, sobre todo quienes tienen hijos, sobrinos o ahijados de la edad de Alana, porque el lenguaje sigue avanzando, como siempre lo ha hecho.
La oveja que el banco no pudo controlar
Imagínense que un banco invierte en crear una mascota simpática para sus anuncios y termina en medio de una controversia internacional. Eso le ocurrió a Kiwibank, en Nueva Zelanda, que presentó a una oveja verde como personaje publicitario de su marca.
Internet tenía otros planes. Algunos usuarios comenzaron a publicar memes y montajes subidos de tono sobre la oveja, y una de las publicaciones relacionadas superó los cuatro millones de visualizaciones. El banco decidió intervenir y solicitó retirar algunas imágenes amparándose en sus derechos de autor.
En lugar de desaparecer, la controversia creció. Más personas comenzaron a hablar del personaje, otros cuestionaron las solicitudes de retirada y hasta surgió un debate sobre libertad de expresión. El banco defendió su decisión argumentando que algunos contenidos eran inapropiados y afectaban la imagen de su mascota.
Es un ejemplo de manual del llamado efecto Streisand: cuando intentar ocultar o eliminar algo termina provocando que todavía más personas quieran verlo.
¿Proteger la marca o dejarla correr?
En la mesa, el panel coincidió en que el banco estaba en su derecho: una marca tiene que proteger su imagen, y nadie puede usarla a su antojo. Pero también se reconoció la otra cara del asunto, la de “buena o mala publicidad, es publicidad”. Como se dijo en el estudio, nadie en la mesa sabía que existía ese banco ni su oveja verde… y ahí estaban hablando de ellos.
“Las marcas pueden crear personajes, campañas y mensajes, pero no siempre pueden controlar cómo el público los interpreta. En internet, intentar apagar una controversia puede terminar echándole más leña al fuego”, señaló Pagán.
Lo viral también es un espejo
Un lenguaje juvenil que cambia a toda velocidad y una marca que descubre los límites de su control. Dos historias que recuerdan que las redes también reflejan quiénes somos. ¿Y la casa embrujada de la vida adulta que estaba en agenda? Esa queda para la próxima semana, que todavía estamos en spooky season.
¿Cuál de estas historias te sorprendió más? Escríbenos en nuestras plataformas digitales con el hashtag #ClickViralPR o llámanos durante el programa al 787-840-5190 o al 787-840-5500.
Sintoniza Click Viral en Conecta Puerto Rico, donde lo viral se convierte en análisis. Conecta Puerto Rico: donde todas las voces se encuentran.

Comentarios