A los 20 años, entre la universidad y un trabajo a tiempo parcial, decidió no esperar el momento perfecto
- Conecta Puerto Rico

- 10 jul
- 3 min de lectura
Por Conecta Puerto Rico | Segmento #HistoriaLocal
Hay emprendedores que esperan el momento perfecto para lanzarse, y hay otros que simplemente deciden actuar con lo que tienen. Alana Negrón, de 20 años, es de los segundos: estudia trabajo social, trabaja como asistente de gerente y, en el tiempo que le queda, dirige Alaè Services , su propio negocio de limpieza residencial y comercial en el área sur de Puerto Rico.
De estudiante a empresaria, sin esperar el momento perfecto
Alana estudia de lunes a jueves prácticamente a tiempo completo y trabaja cinco días a la semana en un empleo regular. Aun así, decidió que ese no era motivo para posponer un sueño. “Siempre quería tener algo propio”, cuenta, y explica que Alaè Services nació directamente de lo que estudia: el trabajo social, es decir, ayudar a otras personas. Su enfoque, en particular, es los adultos mayores.
“No esperé el momento perfecto; no esperé que alguien me dijera: «Espera un tiempo». Lo lancé tal cual lo pensé y fui aprendiendo por el camino diferentes cositas, y pues aquí estoy”, cuenta Alana Negrón sobre los inicios de Alaè Services .
El negocio surgió, además, durante el receso universitario de mayo a agosto, un tiempo en el que, dice, no podía quedarse tranquila en casa. Lo que empezó como una forma de generar un ingreso extra se convirtió rápidamente en algo con un propósito más grande.
La confianza como base del negocio
Alaè Services ofrece una gama amplia de servicios: limpieza profunda, mantenimiento regular, preparación de apartamentos para mudanzas, espacios comerciales y atención personalizada. Pero, según Alana, lo que más valoran sus clientes no es un servicio específico, sino la comunicación y la confianza que construye con cada persona, especialmente con los adultos mayores que atiende.
“Ellos me piden mucho la limpieza profunda, ya que son personas mayores y no pueden estar doblándose para limpiar ciertas áreas de la casa, y ahí estoy yo para ayudarles”, explica. Esa confianza, dice, se ha ganado con hechos: desde la primera llamada hasta el último día del servicio, se mantiene pendiente de cada cliente, al punto de que muchos la recomiendan o le piden servicios de un día para otro.
Cuando la limpieza se convierte en algo más
Alana recuerda un caso reciente que la marcó de manera particular. Una amiga de la familia la contactó porque un pariente atravesaba un cuadro de depresión y necesitaba ayuda con su hogar. Cuando el familiar directo se comunicó con ella y le envió fotos de la residencia, Alana entendió que lo que se necesitaba iba más allá de una limpieza.
Durante la llamada, la persona rompió en llanto y le contó su historia completa: cómo era su vida antes, durante y en medio del proceso que estaba viviendo. Alana sigue en contacto con ella hasta hoy, acompañándola en su proceso de citas con un psicólogo y su tratamiento. “Es algo que realmente no puedo ni explicar con palabras”, dice sobre esa experiencia.
Alaè Services, a futuro
Para Alana, el mantra del negocio resume su visión: más que un servicio de limpieza, Alaè Services representa esfuerzo, disciplina y sueños en construcción. A futuro, se ve al frente de un equipo de trabajo atendiendo hogares y empresas en toda la isla, convertida en una compañía reconocida por su calidad, profesionalismo y confianza.




Comentarios