El Caribe, el mercado de exportación que Puerto Rico tiene al lado y no aprovecha
- Conecta Puerto Rico

- 3 jul
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El asesor de negocios Héctor Alicea explica por qué las empresas de la isla miran casi exclusivamente hacia Estados Unidos, mientras un mercado regional con menos competencia y una fuerte afinidad cultural permanece prácticamente sin explorar.
Por Conecta Puerto Rico y Héctor Alicea | Segmento Conecta Local
Puerto Rico comparte con sus vecinos del Caribe algo que ninguna otra región del mundo puede ofrecerles: idioma, historia y una cercanía cultural que debería traducirse en oportunidades comerciales inmediatas. Sin embargo, según datos del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio, la gran mayoría de las exportaciones de la isla se dirige a Estados Unidos continental, mientras que apenas una fracción llega a República Dominicana, Trinidad y Tobago, Barbados o el resto de la región caribeña.
Para el asesor de negocios Héctor Alicea, colaborador de Conecta Local, esa brecha no se explica por falta de oportunidad, sino por falta de información. “La principal barrera es el desconocimiento sobre estos mercados”, afirmó Alicea en conversación con la periodista Jacqueline. “Muchos empresarios siempre piensan que Estados Unidos es el único destino a que yo le voy a enviar productos.”
El planteamiento de Alicea parte de una premisa sencilla: Puerto Rico produce en exceso bienes como el café y el azúcar, productos que la región caribeña demanda activamente. Pero la mayor ventaja de la isla, insiste, no está únicamente en los productos físicos. “Nuestra mayor exportación es en recursos humanos”, explicó, señalando que sectores como contabilidad, consultoría, tecnología, ingeniería, mercadeo y educación pueden venderse sin necesidad de enviar un solo contenedor.
“Puerto Rico puede convertirse en un centro regional de servicios para empresas del Caribe, que buscan proveedores con estándares estadounidenses y atención en español e inglés.”
Esa combinación —calidad bajo normas federales, más un idioma y una cultura compartidos— es, según el asesor, la ventaja competitiva que ninguna otra jurisdicción de la región puede igualar frente a mercados como República Dominicana, Trinidad y Tobago o Barbados, donde las clases medias crecen y la demanda de productos de calidad aumenta.
Antes de enviar el primer envío, sin embargo, Alicea es claro sobre lo que exige el proceso: estudiar el mercado, organizar la empresa y validar con un solo cliente antes de expandirse. “Tenemos que tener estado financiero al día, una estructura legal, cumplimiento contributivo y capacidad para producir de manera consistente”, dijo. “Si no hay estabilidad, no hay forma de exportar.”
Ahí es donde entra, según explicó, uno de los incentivos menos conocidos y más agresivos de la isla: el decreto de incentivo de exportación, bajo el cual una compañía organizada exclusivamente para exportar bienes o servicios paga solo 4% de contribuciones sobre ingresos, más una exención total sobre los dividendos que distribuye a sus inversionistas.
“Si tú tienes un negocio que hizo 100 mil dólares, por mencionar un número, solamente estás pagando 4 mil dólares en impuestos corporativos”, explicó Alicea, y agregó que esa misma corporación puede distribuir sus ganancias a inversionistas “100% libre de contribuciones.”
El mensaje final de Alicea para los empresarios que nunca han considerado exportar es directo: el mercado local, con apenas 3 millones de habitantes, tiene un techo.
“Exportar te permite diversificar ingresos y depender menos de la economía de Puerto Rico”, dijo. “El Caribe puede ser el primer paso hacia una expansión internacional.”

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