El agua no es mercancía: cómo la crisis hídrica golpea más fuerte a quienes menos tienen
- Conecta Puerto Rico

- 24 ago
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Por Conecta Puerto Rico | Segmento #EnVozAlta
Cuando hay racionamiento de agua, no todos lo viven de la misma manera. Una familia en un condominio con cisterna privada enfrenta una incomodidad. Una familia de escasos recursos que depende exclusivamente del sistema de la AAA, sin transporte para buscar agua embotellada, sin dinero para comprar un tinaco y sin familia cercana que le ayude a cargar los candungos, enfrenta una crisis. Esa diferencia —invisible en los comunicados oficiales— es el centro del trabajo de David Southgate, investigador en adaptación climática comunitaria y miembro de Un Nuevo Amanecer Inc. en la Playa de Ponce, quien se unió al panel de En Voz Alta en Conecta Puerto Rico para hablar de justicia ambiental, comunidad y lo que ocurre cuando el gobierno no llega.
La sequía como crisis de desigualdad
David Southgate fue directo: la sequía tiene causas naturales, pero su impacto desigual tiene causas humanas. Décadas de falta de buena gobernanza de los bienes públicos —el agua entre ellos— han creado un sistema donde las comunidades con menos recursos son siempre las primeras en quedarse sin servicio y las últimas en recibirlo de vuelta.
En la Playa de Ponce, la organización Un Nuevo Amanecer ejecutó recientemente el proyecto Raíces Costeras, que incluyó una encuesta de vecindario en 52 viviendas para medir los rangos de vulnerabilidad ante desastres. Los resultados revelaron una combinación preocupante de factores: alta exposición a inundaciones, calor extremo y sequía; alta sensibilidad por la presencia de adultos mayores de 65 años y niños menores de 5; y baja capacidad de adaptación por falta de acceso a cisternas, centros de enfriamiento y redes de apoyo.
"La sequía es una crisis de desigualdad. Si miramos las causas originales, encontramos una inequidad y un fallo enorme en la gobernanza de los bienes públicos. El agua no es mercancía. Tratarla como mercancía es una violación de los derechos humanos",señaló David Southgate.
Las personas que no pueden cargar los candungos
Uno de los rostros más concretos de esta desigualdad son los adultos mayores. Southgate describió lo que la encuesta confirmó: personas de edad avanzada que reconocen estar agotadas de cargar botellas y envases de agua, que no tienen movilidad suficiente para desplazarse a buscarla, que están encamadas o que simplemente no cuentan con transporte ni familia cercana que les ayude. Para ellas, el racionamiento no es un inconveniente logístico: es una amenaza directa a su bienestar y su dignidad.
La misma vulnerabilidad aplica a niños menores de cinco años, cuya salud depende directamente de la disponibilidad de agua limpia en el hogar.
El pueblo salva al pueblo
Desde María, Puerto Rico ha enfrentado una cascada de desastres: huracanes, temblores, pandemia, Fiona y ahora la sequía. Southgate identifica un patrón en cada una de esas crisis: cuando la infraestructura pública falla, lo que sostiene a las comunidades son las redes sociales tejidas entre vecinos, familia, organizaciones locales, gobierno municipal y la diáspora.
"Cuando la infraestructura pública está rota, lo que es importante es la red social. Como aprendimos durante el abandono en María, el pueblo salva al pueblo. No es el momento para el individualismo. Es el momento colectivo de trabajar juntos",expresó Southgate.
De la queja a la acción: el mapa de luminaria en la Playa de Ponce
Un Nuevo Amanecer no se quedó en el diagnóstico. Actualmente está reclutando voluntarios en la Playa de Ponce para un proyecto desarrollado junto al Departamento de Energía de Estados Unidos: mapear la luminaria en las calles de la comunidad usando una aplicación en el teléfono, para luego presentar esos datos al municipio y exigir reparaciones bajo la nueva ley que permite a los municipios intervenir directamente en la infraestructura de alumbrado. Ponce ya tiene 20 millones de dólares reasignados para ese propósito.
El mensaje de Southgate fue claro: la queja sin acción no cambia nada. Los datos en manos de la comunidad sí.
Para unirse como voluntario al proyecto de Un Nuevo Amanecer en la Playa de Ponce, búscalos en Facebook como Un Nuevo Amanecer y completa el formulario disponible en su página.
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