De TikTok a las bibliotecas: cómo Puerto Rico está redescubriendo la lectura como acto colectivo
- Conecta Puerto Rico

- 13 abr
- 6 min de lectura
Cuatro voces —una creadora de contenido, una gestora de clubes de lectura, un bibliotecario universitario y una librera independiente— trazan el nuevo mapa de la cultura lectora en la isla.
Por Conecta Puerto Rico | Segmento #EnVozAlta
Durante años, la narrativa fue sencilla: las redes sociales estaban matando la lectura. Pero algo inesperado ocurrió. Plataformas como TikTok e Instagram, diseñadas para el consumo rápido y la atención fragmentada, comenzaron a poner libros en manos de una nueva generación. Títulos que llevaban años acumulando polvo en las librerías volvieron a ser tendencia de la noche a la mañana. Series como Agua para Chocolate en HBO y la próxima adaptación de La casa de los espíritus de Isabel Allende amplificaron el fenómeno.
Pero con ese auge llegó también la pregunta incómoda: ¿estamos formando lectores genuinos o simplemente consumidores de contenido sobre libros? El segmento En Voz Alta de Conecta Puerto Rico buscó respuestas con cuatro voces que viven la lectura desde adentro.
BookTok y Bookstagram: ¿tendencia o transformación?

Paola Nicole Rivera es creadora de contenido digital, parte activa de las comunidades BookTok y Bookstagram, donde comparte recomendaciones, reseñas y experiencias de lectura con miles de seguidores. Desde su perspectiva, la respuesta no es blanca o negra.
"Aunque se llegue a un libro por moda, si ese libro logra atraparte, ahí es donde nace algo genuino y se empieza a formar el hábito de la lectura." — Paola Nicole Rivera · Creadora de contenido · BookTok & Bookstagram
Rivera describió cómo el contenido literario en redes no sustituye la experiencia de leer, sino que despierta la curiosidad de vivirla. "Cuando alguien habla de una historia que le impactó con mucha emoción, eso hace que las personas conecten y se motiven a leerlo", explicó. Para ella, los vídeos de reseñas son un trampolín, no un destino.
La conversación también se adentró en una práctica visual que está conquistando a la comunidad lectora: el uso de sticky notes transparentes codificados por colores para marcar pasajes dentro de los libros. Rivera lo explicó con entusiasmo: cada lector desarrolla su propio sistema, generalmente combinando los colores de las notas con los de la portada del libro. El resultado, cuando se mira el libro desde el canto, es visualmente llamativo. "Yo principalmente los uso para marcar frases bonitas, para que cuando pase un mes y quiera retomar la historia, vaya exactamente a esas partes que me gustaron", compartió. Una forma de guardar los mejores quotes para uno mismo.
En cuanto a qué hace viral un libro hoy, Rivera identificó varios factores: una portada que llame la atención, personajes con los que el lector pueda identificarse, frases que inviten a subrayar, y tramas que generen teorías y conversación. "Los libros no solo se leen, también se comentan", señaló. Y es precisamente esa conversación la que, según ella, convierte un buen libro en fenómeno.
Paola Nicole Rivera
Creadora de contenido · BookTok & Bookstagram
📱 Instagram & TikTok:@paau_nicole
Leer en comunidad: el renacer de los clubes de lectura

Si Paola Nicole Rivera representa el puente digital hacia la lectura, Mariely Vélez Pérez encarna lo que ocurre cuando esa lectura se convierte en experiencia colectiva. Vélez Pérez forma parte de iniciativas como We Read Blog y Silent Book Club West Puerto Rico en el área oeste, espacios que están transformando la manera en que las personas se relacionan con los libros a través de toda la isla.
"Los clubes de lectura están llenando varias necesidades a la vez: conexión humana real, sentido de pertenencia y regulación emocional. Se convierte en un tipo de autocuidado, pero colectivo." — Mariely Vélez Pérez · We Read Blog & Silent Book Club West PR
Vélez Pérez señaló que el crecimiento de la lectura compartida en Puerto Rico responde a una necesidad social concreta: después de eventos y situaciones complejas que la isla ha atravesado, muchas personas buscan espacios seguros donde conectar. Los clubes de lectura ofrecen eso y algo más: la posibilidad de procesar emociones, validar experiencias y ampliar perspectivas a través del diálogo sobre lo leído.
El Silent Book Club rompe con el formato tradicional del club de lectura en un aspecto clave: no todos leen el mismo libro y no hay presión de socializar constantemente. Cada persona llega con su propia lectura y lee en silencio, acompañada. "Queremos estar en comunidad, pero también necesitamos espacio personal", explicó Vélez Pérez. Un modelo que, según describió, resulta especialmente valioso para personas introvertidas o con ansiedad.
Sobre la accesibilidad —históricamente un obstáculo real para estos espacios—, Vélez Pérez fue honesta: los clubes de lectura han sido espacios privilegiados, pero eso está cambiando. Hoy se celebran de forma gratuita, en parques y espacios públicos, con intercambio de libros e integración de audiolibros y formatos digitales. "Esto es algo que está renaciendo y transformándose", dijo, e invitó a lectores del área sur y del este a unirse para crear nuevos capítulos del Silent Book Club West en sus regiones.
Marielis Vélez Pérez
We Read Blog · Silent Book Club PR (Área Oeste)
📱 Instagram:@WeRead_blog
🌐 Bookclubs.me:WeReadBlog
Las bibliotecas como custodios de la memoria colectiva

El Dr. Jay Omar Soto Vélez, director interino de la Biblioteca Adelina Coppin Alvarado de la Universidad de Puerto Rico en Ponce, llegó al segmento con más de 20 años de experiencia en bibliotecología universitaria y con un mensaje claro: en la era de Google y la inteligencia artificial, el rol de las bibliotecas no ha disminuido. Se ha vuelto más urgente.
"Google te da muchísima información, la inteligencia artificial te da una respuesta inmensa, pero eso no significa que sea la respuesta correcta." — Dr. Jay Omar Soto Vélez
El Dr. Soto Vélez ilustró el problema con un ejemplo concreto: un estudiante envió una referencia bibliográfica generada por inteligencia artificial. Al buscarla, ni la revista ni el artículo ni las páginas existían. "La inteligencia artificial alucina, inventa", afirmó. Sin un criterio humano entrenado para evaluar fuentes, esa información falsa habría llegado a una investigación académica sin ser detectada. Ahí, explicó, es donde el bibliotecario sigue siendo insustituible: como mediador entre la información y el conocimiento, como guía para el pensamiento crítico.
Más allá de lo académico, el Dr. Soto Vélez subrayó el rol de las bibliotecas como custodios de la memoria colectiva puertorriqueña. La Biblioteca Adelina Coppin Alvarado alberga el Centro de Estudios Puertorriqueños Socorro Girón, una colección especializada con periódicos, revistas, libros y archivos sobre Puerto Rico y los puertorriqueños. "Cuando un país no le da el valor que merece a sus bibliotecas, lo que está haciendo es socavar su propia historia", advirtió en un momento en que fondos federales destinados a bibliotecas públicas están siendo recortados en Estados Unidos.
Lejos de ser espacios estáticos, la biblioteca de UPR Ponce cuenta hoy con salas de estudio grupal, un makerspace para proyectos e innovación, un centro de producción audiovisual donde los estudiantes pueden grabar podcasts y videos, y ya lleva tres años celebrando el BiblioWin, un evento cultural que convoca a la comunidad universitaria y al público general.
Dr. J. Omar Soto Vélez
Biblioteca Adelina Coppin Alvarado ·
UPR Ponce
📞 844-8181 ext. 2212
Lun–Jue 7am–9pm · Vie 7am–4:30pm · Sáb 8am–4:30pm
Las librerías independientes: más que una tienda, un espacio cultural

Aryam Vélez es propietaria de El Bookstop, librería independiente con locales en Hormigueros y Santurce, y llegó al segmento con una respuesta directa a la pregunta que muchos se hacen: ¿cómo sobrevive una librería física cuando el lector puede comprar el mismo libro en Amazon en segundos?
"Para que una librería independiente sobreviva hoy día, tiene que convertirse en algo más que una tienda. Debe convertirse en un espacio cultural."— Aryam Vélez · Propietaria · El Bookstop, Hormigueros & Santurce
Vélez identificó lo que el algoritmo no puede ofrecer: una selección curada por lectores reales, el factor sorpresa de encontrar un libro por casualidad, la posibilidad de abrir la primera página antes de decidir. "Ese momento de descubrimiento es algo que el Internet todavía no puede replicar", afirmó. El Bookstop construye comunidad a través de clubes de lectura, presentaciones de libros, film nights, talleres y mercados, creando una relación con el lector que va mucho más allá de la transacción comercial.
Para Vélez, las librerías independientes son también espacios emocionalmente seguros. "Mucha gente entra buscando el libro, pero también buscando un momento de paz", señaló. En tiempos de ruido digital constante, ese tipo de espacio no es un lujo. Es una necesidad.
Cuatro conversaciones, cuatro perspectivas distintas, un mismo hilo conductor: la lectura en Puerto Rico no está muriendo. Está mutando, expandiéndose, encontrando nuevos formatos y nuevos espacios. Del sticky note transparente en la página de una novela viral al silencio compartido de un parque con audiolibros, del makerspace universitario al rincón de una librería en Hormigueros, los libros siguen siendo lo que siempre fueron: una manera de encontrarse con uno mismo y con los demás.
Irán Vélez · El Bookstop
Hormigueros & Santurce
📞 939-240-1364
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