Hablar de la muerte es hablar de la vida: lo que debemos saber sobre el final, la donación de órganos y la herencia
- Conecta Puerto Rico

- 20 abr
- 5 min de lectura
Tres expertos — una doula de final de vida, la gerente de asuntos públicos de Lifelink Puerto Rico y una abogada especialista en herencias — abordan desde distintas perspectivas la conversación que todos evitamos y que todos necesitamos tener.
Por Conecta Puerto Rico | Segmento #EnVozAlta

Hay conversaciones que postergamos indefinidamente. La muerte es quizás la más evitada de todas, a pesar de ser la única certeza que compartimos. En el segmento En Voz Alta de Conecta Puerto Rico, Marisaida Morales condujo un panel de tres voces expertas para abordar este tema no desde el miedo, sino desde la conciencia: Alexander Aldarondo Jiménez, fundador de Amorir y doula de final de vida; Jennifer Oquendo, gerente de Asuntos Públicos de Lifelink Puerto Rico; y la Lcda. Isaura Rodríguez Castillo, abogada especialista en herencias.
La muerte como proceso: lo que hemos entendido mal — Alexander Aldarondo Jiménez, AMORir

Alexander Aldarondo Jiménez lleva años acompañando personas y familias en el proceso final de la vida desde Amorir, una organización dedicada al acompañamiento con compasión y humanidad en los procesos de transición, duelo y muerte. Su mensaje en el panel fue directo: como sociedad, hemos sido educados para evitar la muerte en lugar de integrarla como parte natural de la vida.
"Vivimos y nos preparamos para un montón de cosas inciertas, pero no integramos la muerte como algo sumamente importante que le da contexto a nuestra vida." — Alexander Aldarondo Jiménez · Fundador · AMORir
Aldarondo Jiménez describió la muerte no como un evento sombrío, sino como un proceso con potencial de ser hermoso y memorable cuando se acompaña bien, con amor, calma y preparación. Sobre las señales del proceso final, fue cauteloso: cada proceso es único, y más que buscar fórmulas, lo que ayuda es notar patrones en los ritmos que sostienen la vida —respiración, pulso, alimentación, sueño— y educarse para reconocerlos sin entrar en pánico.
Su recomendación más urgente fue empezar a hablar. Normalizar el tema en familia, reconocer la propia mortalidad, permitirse sentir las emociones que esa realidad genera. "Empezar a vivir como si nos fuéramos a morir", dijo, no como ejercicio de angustia, sino como acto de honestidad y amor hacia quienes nos rodean.
"Nosotros tenemos que crear un contenedor para que esta persona tenga las mejores circunstancias al final de la vida. Garantizar la mejor calidad de vida mientras aún estamos vivos." — Alexander Aldarondo Jiménez · Fundador · AMORir
También subrayó la importancia de la autonomía de la persona que está muriendo: si aún está consciente, debe poder participar del diseño de ese espacio, de quién la acompaña, de cómo quiere que sean esos últimos momentos. "Una muerte digna", concluyó, "es posible cuando nos preparamos para ella."
Donación de órganos: una decisión que salva hasta 80 vidas — Jennifer Oquendo, Lifelink Puerto Rico

Jennifer Oquendo, gerente de Asuntos Públicos de Lifelink Puerto Rico, llegó al panel con una campaña que resume perfectamente el espíritu de la donación: Tu Historia Continúa. Porque eso es exactamente lo que ocurre cuando alguien decide ser donante de órganos y tejidos: una historia que parecía terminada sigue viva en otros.
"Una sola persona puede beneficiar a más de 80 vidas con la donación. En Puerto Rico hay sobre 500 personas esperando hoy por un trasplante." — Jennifer Oquendo · Gerente de Asuntos Públicos · Lifelink Puerto Rico
Oquendo explicó con claridad cómo funciona el proceso. La donación puede ocurrir en dos escenarios: muerte cerebral —el cese irreversible de todas las funciones neurológicas del tallo cerebral, certificado por dos médicos— que habilita la donación de órganos; o muerte cardíaca, que habilita la donación de tejidos como huesos, córneas, venas y piel. Una condición médica preexistente no descalifica automáticamente a un donante: lo que determina qué puede donarse es el diagnóstico al momento del fallecimiento.
Para registrarse como donante en Puerto Rico, existen tres vías: notificar la decisión a la familia, indicarlo en la licencia de conducir al momento de renovarla, o registrarse directamente en donevidapuertorico.org. Oquendo insistió en que la conversación familiar es fundamental: "Ellos son tu voz cuando tú ya no estés." Sin esa conversación, la decisión recae en el familiar legalmente más cercano, en un momento de duelo, bajo presión y muchas veces en medio de opiniones divididas.
Lifelink cuenta con un departamento de Servicio a la Familia que acompaña a los seres queridos en ese proceso, independientemente de si la decisión final es sí o no. "Nosotros acompañamos a la familia, sea un sí o sea un no", afirmó Oquendo.
El testamento no es para los ricos: lo que la ley dice sobre herencias en Puerto Rico — Lcda. Isaura Rodríguez Castillo

La Lcda. Isaura Rodríguez Castillo, abogada especialista en herencias, cerró el panel con la parte de la conversación que más directamente impacta a quienes se quedan: las decisiones legales. Y comenzó desmontando un mito frecuente: dejar una carta escrita no equivale a un testamento. Un testamento es un documento legal que debe hacerse ante un notario.
"Si usted no hace un testamento, cuando fallezca habrá que abrir una sucesión intestada. El proceso se complica, tarda más y puede dividir a una familia." — Lcda. Isaura Rodríguez Castillo · Abogada especialista en herencias · Despacho Legal PR
Bajo el Código Civil de Puerto Rico, reformado en noviembre de 2020, los herederos forzosos son los descendientes —hijos— y el cónyuge, quienes heredan en partes iguales el 50% del caudal hereditario. El otro 50% puede disponerse libremente a través del testamento. La licenciada también explicó la figura del albacea o administrador: una persona designada para llevar a cabo el proceso de herencia, cuya ausencia puede complicar significativamente los trámites.
Cuando no hay testamento, se abre la sucesión intestada: un proceso notarial o judicial de declaratoria de herederos que requiere certificados de nacimiento, de matrimonio y otros documentos, y en el que un tribunal determina quiénes son los herederos legales. Si uno de los hijos ha fallecido y tiene descendientes, estos heredan por derecho de representación.
Sobre la desheredación, la licenciada confirmó que es posible, pero que debe fundamentarse en causales específicas establecidas en el Código Civil —como haber negado alimentos, haber maltratado o injuriado al testador— y debe hacerse formalmente a través de un testamento ante notario. No basta con expresarlo verbalmente.
Alexander Aldarondo Jiménez
Amorir — Doula de Final de Vida
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Jennifer Oquendo
Lifelink Puerto Rico
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Lcda. Isaura Rodríguez Castillo
Abogada — Herencias
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TikTok: @Isaura.Rodríguez
📞 787-430-7290
Segmento conducido por: Marisaida Morales
Comoderan: Annette Rodríguez · Marilia Padua




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