top of page

Identidad, algoritmos y dinero: lo que nadie te explica sobre la economía digital que ya llegó a Puerto Rico

  • Foto del escritor: Conecta Puerto Rico
    Conecta Puerto Rico
  • 16 jun
  • 6 min de lectura

Por Conecta Puerto Rico | Segmento #EnVozAlta


En la era de la inteligencia artificial, la imagen, la voz y la presencia digital ya no son simples expresiones personales: son activos económicos con valor comercial, capaces de generar ingresos, crear industrias y también de ser clonados, manipulados y usados sin consentimiento.


Ese fue el centro de la conversación en En Voz Alta de Conecta Puerto Rico, donde la Lcda. Natalia A. Ralat Albors, L.L.M., experta en propiedad intelectual, derechos de autor y privacidad digital; la economista Dra. Dahil Colón; y la comunicadora y estratega Brenda Reyes Tomassini analizaron sin rodeos las implicaciones de esta transformación para Puerto Rico y para el mundo.


¿Qué autorizas realmente cuando apareces en un video?

Millones de personas participan a diario en contenido digital —un reel de empresa, una foto de cliente, una grabación en vivo— sin entender con claridad qué están autorizando. La Lcda. Natalia A. Ralat Albors, L.L.M., fundadora de Ralat Loft Studio, fue la primera en poner los puntos sobre las íes.


Lo primero, explicó, es entender qué significa legalmente el término "imagen". En Puerto Rico, la Ley Número 139 del 2011 —conocida como la Ley del Derecho sobre la Propia Imagen— la define de manera amplia: no es solo el rostro en una fotografía. Incluye el nombre, el retrato, la foto, la firma y cualquier otro atributo o representación de una persona que sirva para identificarla. Y reconoce que esa imagen posee tanto un valor económico como un valor personal.


El consentimiento verbal o implícito, advirtió la licenciada, no es suficiente. Un consentimiento válido debe ser por escrito y debe especificar quién utilizará la imagen, para qué propósito, en qué medio, por cuánto tiempo, en qué territorio, si puede modificarse y si incluye o excluye el uso con inteligencia artificial.


"No basta con decir que alguien me dio permiso o que aparecí en un video. No todo consentimiento tiene el mismo alcance. Mientras más claro y específico sea el permiso, mejor",señaló la Lcda. Ralat Albors.


Cuando la relación termina, ¿termina también el derecho a usar tu imagen?

Uno de los escenarios más comunes —y más ignorados— ocurre cuando una empresa continúa utilizando la imagen de un exempleado o excliente después de terminada la relación profesional o comercial. La Lcda. Ralat Albors citó un caso reciente del Tribunal Supremo de Puerto Rico, Frieger vs. Mechtek, en el que un contratista que había participado en contenido promocional y consentido el uso de su imagen durante la relación laboral solicitó, al finalizar sus servicios, que dejaran de usarla. La empresa continuó haciéndolo a pesar de haber recibido una carta de cese y desista, lo que dio paso a la demanda.


El Tribunal Supremo reafirmó que una empresa no puede continuar utilizando la imagen de una persona con fines comerciales después de terminada la relación, a menos que exista un acuerdo escrito que lo autorice expresamente. Las preguntas clave siempre son las mismas: ¿tiene el consentimiento un término? ¿Está limitado a usos específicos? ¿Autorizaba modificaciones? Y, sobre todo: ¿está por escrito?


Deepfakes: cuando ya no es tu imagen sino tu identidad

Con la inteligencia artificial generativa, la amenaza escaló a otro nivel. Los llamados deepfakes —contenido falso o manipulado mediante IA que puede imitar voces, recrear rostros y generar videos que nunca ocurrieron— representan uno de los mayores desafíos legales del momento. Los riesgos, detalló la licenciada, incluyen robo de identidad, fraude, daños reputacionales, cyberbullying, difamación, extorsión, desinformación y uso comercial no autorizado.


El caso de los deepfakes de Taylor Swift se convirtió en uno de los ejemplos más citados globalmente. Ante este panorama, figuras públicas han comenzado a registrar marcas para proteger sus voces y frases características. Matthew McConaughey, por ejemplo, registró recientemente la frase "Alright, alright, alright" como parte de esa estrategia de protección.


"Ya no estamos hablando solo de imagen. Estamos hablando de identidad, reputación y consentimiento. Eso cambia la magnitud del riesgo legal de manera radical",expresó la Lcda. Natalia A. Ralat Albors, L.L.M.


¿Está Puerto Rico preparado legalmente?

Puerto Rico y Estados Unidos cuentan con varias herramientas legales: la Ley del Derecho sobre la Propia Imagen, principios contractuales, derechos de autor, derechos de marca y reclamaciones por uso indebido o publicidad engañosa. A nivel federal, propuestas como el No Fakes Act y legislaciones estatales como el Elvis Act de Tennessee —firmado en marzo de 2024— reflejan hacia dónde avanza la conversación legal.


Sin embargo, la licenciada fue clara: la ley siempre va detrás de la tecnología. Y en ese espacio intermedio, los contratos cobran una importancia crítica. Hoy más que nunca, la letra pequeña importa. Las cláusulas relacionadas con inteligencia artificial, réplicas digitales, avatares visuales y usos futuros de imagen deben leerse con atención antes de firmar cualquier acuerdo.


Tú eres el producto: la economía de creadores y su cara oculta

Durante décadas, el trabajo produjo algo externo y tangible. La economía digital lo cambió todo. Hoy, en la llamada economía de creadores, la persona misma —su cara, su voz, su historia personal— es el producto que se monetiza. Goldman Sachs proyecta que para el 2027 la economía global de creadores alcanzará los 500 mil millones de dólares. Pero los números cuentan otra historia cuando se desglosan: según Influencer Marketing Hub, más del 50% de los creadores gana menos de 15 mil dólares al año, y solo el 10% supera los 100 mil anuales.


"El mercado está creciendo espectacularmente, pero el ingreso está distribuido de manera extremadamente desigual. Es un sector con mucho valor agregado, concentrado en muy pocas manos",explicó la Dra. Dahil Colón.


En Puerto Rico, muchos creadores digitales operan en la informalidad por estar en etapas tempranas, lo que los deja sin contratos formales ni protección laboral. Y ese capital de identidad que construyeron puede clonarse. ¿Quién lo protege?


Bad Bunny como caso de estudio: el potencial real y sus límites

Discover Puerto Rico, junto a Bloomberg, estimó que la residencia de Bad Bunny movilizó a más de 600,000 turistas, generó un impacto económico cercano a los 200 millones de dólares y creó alrededor de 3,600 empleos temporeros. Pero la Dra. Dahil Colón fue enfática: Bad Bunny es el resultado de más de una década de trabajo, no un fenómeno instantáneo. Y las plataformas que monetizan ese contenido son en su mayoría empresas de Estados Unidos. El capital, en muchos casos, se escapa.


"Un artista puertorriqueño puede generar como Bad Bunny 200 millones, pero el que está empezando necesita un proceso largo. Las redes sociales muchas veces venden una ilusión",acotó la Dra. Dahil Colón.


Clones digitales y la ética como última línea de defensa

Brenda Reyes Tomassini llegó al panel con una afirmación contundente: todos tenemos un clon digital. Cada foto, cada columna, cada mensaje publicado se convierte en materia prima para algoritmos que aprenden, replican y pueden suplantar identidades. Y la velocidad de ese proceso supera la capacidad de los marcos legales para regularlo.


La comunicadora señaló que la gobernadora de Puerto Rico firmó recientemente medidas que exigen que toda publicidad política creada con inteligencia artificial incluya una advertencia clara de su origen. Y alertó sobre la desinformación como riesgo real y cotidiano, citando el ejemplo de una fotografía aparentemente alterada con IA sobre la crisis del agua en Guaynabo que circuló masivamente en redes como si fuera real.


"Todos tenemos un clon digital. La velocidad a la que estas herramientas se desarrollan es más rápida que todas las leyes que deben regularlas. Lo que nos queda es la ética",expresó Brenda Reyes Tomassini.


Una industria creativa sin organización es una industria vulnerable

Uno de los señalamientos más directos del panel fue la falta de organización colectiva entre los creadores digitales puertorriqueños. A diferencia de la industria del entretenimiento en Estados Unidos —donde actores y actrices sostuvieron una huelga de casi 150 días que logró establecer restricciones al uso de IA en producciones audiovisuales— en Puerto Rico los creadores operan de manera mayormente individual, sin estructuras que los protejan.


La pregunta con la que cerró el segmento En Voz Alta sigue en el aire: ¿estamos protegiendo a las personas o solamente al contenido? Porque hoy una imagen puede reutilizarse durante años, una voz puede clonarse artificialmente y una publicación puede alcanzar dimensiones que nadie anticipó.


Para más información sobre servicios legales en propiedad intelectual, entretenimiento y privacidad digital, puedes visitar ralatloftstudio.com o seguir a la Lcda. Natalia A. Ralat Albors, L.L.M. en Facebook e Instagram.


La Dra. Dahil Colón puede ser contactada en el Departamento de Economía del Recinto Universitario de Mayagüez o en redes sociales como Dahil Rebeca.


Brenda Reyes Tomassini está disponible en LinkedIn como Brenda Reyes Tomasini.


Sintoniza En Voz Alta en Conecta Puerto Rico para las conversaciones que transforman la manera en que entendemos el mundo.

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


¿Tienes una historia que contar, un proyecto que destacar o una marca que deseas posicionar? En Conecta Puerto Rico queremos escucharte. Somos un espacio radial y multiplataforma que une comunicación, cultura y comunidad para conectar a Puerto Rico con el mundo.

 

© 2026 by Producciones MMorales.

© Conecta Puerto Rico

Powered and secured by Wix 

 

Vector de correo electronico

Conecta con nosotras

Manténgase conectado

Logo Conecta Puerto Rico
bottom of page